Iroel Sánchez: “El problema no era Abel Prieto, el problema era el serrucho.”

 

Aunque DDR es un agencia independiente, los cuatro gatos que en ella trabajamos recibimos orientaciones.

En más de una ocasión les he hablado de mi jefe. Hoy reafirmo lo que siempre he dicho: que es un tipo entoletao; pero claro, si no cumples con lo que él te encomienda, te pasa la cuchilla.

En honor a la verdad, debo ser sincero: “la cuchilla de mi jefe” es una cuchilla suave… digamos que “poco afilada”. No es de esas otras que saltan a la yugular, no, esta es una cuchilla que apela a lo mejor del ser humano, a lo que en una ocasión nuestro querido e invicto Comandante en Jefe llamó “proceso de rectificación de errores”.

Por eso, cuando llegué el miércoles de regreso a la oficina, con la entrevista de Iroel pero sin respuesta sobre los tractores Oggún, mi jefe se molestó un poquito y me mandó de vuelta, esta semana, a entrevistarlo nuevamente.

Así que, tal como si fuera un recién graduado, volví a casa de “El Iro” con la esperanza que esta vez no formara muchos remilgos. ¡Qué equivocado estaba! Y otra vez se negaba a abrir la puerta.

1Siro Cuartel: Iro… Iro… ya sé que estás ahí. Siento la olla Reina sonando… ¡ábreme! No te cierres… ¡ábrete, sésamo!

Iroel Sánchez: ¡Coño, compadre, ya lo tuyo no tiene nombre. ¡¿tú de nuevo por aquí?!

SC: Iro, hermano… tú te metiste dos semanas de pegueta hablando de Ravsberg en La Pupila y nadie protestó. ¿Por qué conmigo? Ábreme, no seas malo. ¿Cuál es el encarne?

(Iroel abre la puerta)

IS: ¿Qué dices que me trajiste? ¿Carne? ¡Cuidado no me gotees el piso! ¿De qué es? ¿A cómo la libra?

SC: Dije “encarne”, no carne.

(Iroel vuelve a cerrar la puerta)

IS: Entonces no entras.

SC: Pero… te traje otra cosa.

(Iroel vuelve a abrir la puerta, pero deja la cadena puesta)

IS: A ver… ¿qué me trajiste?

SC: Mira…

IS: ¡Woooooooooow! ¡Un serrucho! Pasa pasa, esta es tu casa.

SC: No sabía,… en realidad me dijeron: “llévale un serrucho” y na´, me aparecí con este. No es nuevo, pero corta; digo, serrucha.

IS: ¡Justo lo que necesito! Aquel que yo tenía no sirvió… por poco me da una bursitis, y ni un listón pude cortar. Coño Siro, ¡qué duro era el piso de Abel Prieto!

SC: ¿De caguairán?

IS: ¡No tanto! Siro, nunca olvides que el caguairán es único. No hay otro en su tipo. Más bien parecía caoba, o nogal.

SC: A mí me contaron que el tipo desde que estudiaba en Artes y Letras era como Bruce Willis: Hard to Die. O como dice la canción de Mónica Naranjo: Duro de Pelar.

IS: (cantando) tú siempre fuiste, duro de pelar, duro de pelar…

SC: (cantando también) yo siempre en casa….

IS: (continúa cantando) loca por amar, loca por amar… coño, Siro, hay que tirarlo a bonche pero… ¡mejor ni me recuerdes eso!

SC: ¿Y cuál era el problema con Abel Prieto?

IS: El problema, como diría Arjona, no era Prieto, era el serrucho. En fin que por poco salgo por techo. Si no es por Ubieta estuviera yo de maestro emergente. Pero con este… (flexiona su hoja) este tiene pinta…

SC: Yo creo que con ese puedes cortar hasta madera angolana.

IS: Con que pique uruguaya o italiana me conformo. Además, no pienso tirarme de nuevo contra Abelito…. coño, Siro, el tipo es duro. Yo que lo hacía de capa caída y mira, de caído nada. ¡Resucitó cómo el Ave Fénix!

SC: ¿Uds. se ven?

IS: Tanto como Stevie Wonder y Feliciano. No, Siro, después de aquello nuestra relación ha quedado muy dañada. Más bien somos de “¿qué tal? ¿qué vuelta?” y eso es cuando coincidimos, porque te soy sincero: yo evito encontrármelo. Increíble, las cosas que uno aprende después de viejo. Pero pasa, pasa, no te quedes ahí parado, ¿te gusta esa música?

SC: ¡Me encanta José José! Y ese tema…

IS: Gavilán o Paloma…

SC:… (cantando) <<pobre tonto, ingenuo charlatán…>>

IS:… (cantando también) <<yo fui paloma, por querer ser gavilán…>> wooooooow ¡qué tiempos los nuestros Siro! ¿Eh? Cuando aquello sí se hacía música… ahora todo es una porquería: Jorgito, El Yakarta, El Chupi Chupi… ¡eso no es música! ¿Te acuerdas de Biser Kirov Siro? ¿El cantante búlgaro? Coño, falleció hace 2 días.

SC: Qué pena… era muy escuchado acá en los 70.

IS: ¡Cómo enamoraba yo con sus canciones! Cuando aquello yo tenía tremenda pegada con las jevitas.

SC: Oye, ¿y cómo te va con lo que te regalé el otro día?

IS: Muchachoooooooooooooo ¡mira pa acá pa la nariz esta! ¡Eso es mejor que el Vick Vapo Rub! Compadre, pero yo insisto, lo que quiero es que me enseñes a lo de los perfiles. ¿Viste a Kenia? La pobre, ¡ya sabe que fuiste tú el que le tumbó sus perfiles! ¡Eres un crack! ¡Cuatro! ¡Y de ramplán!

14947875_1663917307272470_2481119826597601129_n

SC: Bueno yo…

IS: ¿Sabes? Yo leyendo lo que decía la pobre Kenia y recordándome de la película Unforgiven. Siro, ¡eres peor que Clint Eastwood! Pam pam pam pam… ¡fuera catarro! ¡Cuatro pa la tonga! ¡Chas, chas!

SC: Iro, yo no sé quien es Kenia, y yo creo que tú deberías aclarar eso. En la concreta, ¿cuántos perfiles “revolucionarios” tú dices que yo tumbé? Porque yo recuerdo que en verdad, el pobre Teo Pereira fue el único que…

IS: ¡Da igual los que tú recuerdes! Lo que vale es lo que yo digo. ¿O no te das cuenta que lo que yo digo es santa palabra? No me basta ni argumentar mucho… tres párrafos y ya tengo un culpable.

SC: ¿Y qué pruebas…?

IS: Siro, Siro… eso de las pruebas déjaselo a Saborido ¡Pruebas ni pruebas! ¿Me has visto cara a mí de Ministerio de Educación Superior? ¿De Alma Mater?

SC: Pero… ¿ y si te preguntan? ¿Si te piden testimonios?

IS: ¡Les pongo un link!

SC: No entiendo…

IS: Siro, con tanto tiempo que tú llevas leyendo La Pupila, no te has percatado. ¡Permíteme ilustrarte! Mira este texto… ¿lo ves? ¿qué me pregunta aquí el tal “habanero” este?

SC: Mmmm ¡ese es Alex Heny! A ver que le respondiste… ah, lo mandaste a leer un link.

IS: ¡Exacto! Y ahí, dentro de ese link, hay un texto que tiene otro link.

SC: ¿Y ese otro link a dónde va?

IS: A otro texto más, que tiene otro link. Y ese tiene un link que vira para el primero, para el texto original.

SC: Pero así… ¡nadie va a entender nada! Y mira que “El Habanero” es inteligente.

IS: ¡Exactly! Esa es la técnica. Marearlos. La técnica no es que entiendan, sino que se aburran, o que se den por vencidos.

SC: ¡Woooow! ¡Wooow!

IS: Jejejeje ¿viste? ¿Crees que estoy viejo y liquidado? ¡Todavía tengo lo mío! A este técnica la he llamado “la técnica de las 5 décadas”

SC: Muy a lo Arjona claro… Coño Iro, ¡esa olla va a reventar! Desde que llegué está ahí chaca chaca chaca. ¿Qué tú estás ablandando ahí? ¿Ternilla?

IS: ¡Ternilla ni ternilla! ¡Los chícharos!

SC: ¿Los de la bodega?

IS: No, unos que me regaló Gladys Rubio.

SC: Alabaooooooooooooooo pero Iroel, ¡esos chícharos sí que son viejos! ¿Esos son los chícharos que le regaló Fidel a Gladys Rubio! ¡Ya esos son piedras, no chícharos!

IS: Qué le voy a hacer compadre, a caballo regalao…. y ¡yo tengo que comer algo! ¿No? De algo tengo que vivir.

SC: Y yo que venía a hablarte de los tractores Oggún y los alimentos, pero ¿sabes qué? Vendré otro día… ¿qué te parece?

 

Anuncios

Un comentario en “Iroel Sánchez: “El problema no era Abel Prieto, el problema era el serrucho.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s