Robertico Robaina: “Siro, Fidel era mi guía, mi faro, pero un día me apagó la luz”

A Robertico Robaina lo conocí por teléfono primeramente.

A cada rato llamaba a casa de una vecina de Victoria Velázquez, la que luego fue su sustituta (y luego fue defenestrada también), pero que en aquel entonces – años 90´- había sido llamada a cubrir filas a La Habana.

Procedente de Las Tunas igual que mi suegra, Vicky, me lo presentó un día, y entre el Robe y yo surgió una amistad, sino muy profunda al menos sincera.

rr4Yo estudiaba en la Universidad cuando aquello, y estaba becado en Fy3ra, específicamente en el piso 19-A, y casi todas las mañanas me lavaba la boca en el balcón, y escupía la pasta dental hacia el vacío.

En los días de mucho viento, escupitajos míos llegaban hasta la piscina del Presidente, lo recuerdo; y no lo hacía por puerco, no, es que yo me paraba en el balcón para saludar a Robertico, que bien tempranito en la mañana, no sé si por austero o porque quería bajar de peso, llegaba en su bicicletica Forever al MINREX como si fuera el Ministro de Relaciones Exteriores de un país europeo. Era Ministro de Relaciones Exteriores sí, pero de Cuba.

<<Robeeeeeeeeeeeeeeeeeee>>– le gritaba desde la distancia y él miraba hacia detrás y me devolvía el saludo.

¿Por qué no lo llamas un día antes de que llegue al MINREX, digamos cuando vaya a cruzar G?, me preguntó en una ocasión Renay Chinea, un amigo de la beca.

Hay que reconocer que Chinea siempre estuvo virao’ contra el régimen.

Por eso no me extrañó la llamada de Robertico, ahora, tantos años después, para contarme lo sucedido con sus cuadros en Ciudad México.

<<Ven, para que me entrevistes>>, me dijo.

Yo sé que no soy reportero policial, ni de crónica roja. Es más, yo no sé hacer reportajes de este tipo, pero pensé que si me leía algunas de las primeras cosas que hizo Gabriel García Márquez podía intentarlo.

Tenía mis dudas, claro está, pero cuando el Robe me dijo: “Si quieres no almuerces, y almuerzas aquí en la casa conmigo”, no lo pensé dos veces. Al único que se le puede ocurrir preferir almorzar en el Instituto de Periodismo es a mi amigo Tubal Páez.

Así que fui para casa del Robe.

Me lo encontré sonriente, delante de unas de sus pinturas y como la hora de almuerzo se acercaba, apuré la entrevista.

TO GO WITH AFP STORY BY MARIA ISABEL SANCHEZCuban former foreign mi
Robertico pintando algo inspirado en Salvador Dalí.

Siro Cuartel: Robe, ¡tanto tiempo! Dime, ¿cómo empezamos? ¡Quiero comer primero! Necesito cargar pilas.

Robertico Robaina: Claro Siro, claro. Oye, te va a gustar; aquí se cocina estrictamente por los libros de Nitza Villapol. Venga, siéntate a la mesa.

SC: Voy… chico, ahora que dices “a la mesa”, ¿por qué ninguno de tus dos restaurantes está anunciado en A la Mesa?

RR: Ya ese asunto, Siro, … ¡pá que contarte! Yo creo que el mulato ese cara e´caballo, que se pasa el día “tagueando” gente en Facebook, me tiene inquina. ¡Todos los restaurantes de la Habana están ahí menos los míos! ¡Habráse visto! No sé a Causa de qué, pero es la verdad.

SC: Seguramente se desquita… ¡cuántos brincos no habrá dado él por culpa tuya, compadre! Y si hubiese sido él nada más.

RR: Siro, ¿sabes qué pasó un día en el Comité Central? Un portugués le dijo al Comandante: “Você é o rei do brincadeiras”.

SC: Pero… ¡¿y eso?! ¿Qué le contestó el Comandante?

RR: Que el rey de las brincaderas era yo. ¡Me sentí tan halagado! Reconocido internacionalmente. 

SC: Compadre, y yo que creía que tus problemas eran con el inglés nada más; pero sí, ya que hablas de brincos, debo decírtelo: por culpa tuya en este país, en los actos, la gente, cada vez que tú metías el dicho aquel, parecían unos conejos. 

RR: Siro, la gente es muy desagradecida. ¿Sabes cuántos comenzaron por aquellos brinquitos y terminaron haciendo ejercicios de verdad? ¿Sabes cuántas personas bajaron de peso en este país gracias a mí? Miles.

SC: Y millones por culpa de…

RR: Adultos mayores, adultos no tan menores, niños… ¡todos haciendo “ejercicios por mi culpa”! Eran centenares dando aquellos pequeños brinquitos.

SC: Y miles dieron un brinco más grande después. Por cierto, hay un estudio que dice que el 68% de los jóvenes que brincaron contigo, brincaron después, pero pa´ afuera del país.

RR: Esas encuestas son una mierda. ¡Ni que fueran Iván Pedroso! Por cierto, hace rato no sé de Pedroso ¿Qué le pasó?

SC: Brincó también. ¿Qué esperabas? Se fue. 

RR: ¡Wow! Bueno, chico, yo me quedé, pero mira, es triste, ver ahora cómo la gente  me trata. Yo los entiendo, se sienten frustrados.

SC: ¿No querrás decir “obstinados”?

RR: ¿ Y no es lo mismo? Pero, dime, ¿por qué me tratan tan mal si yo ni siquiera tenía la punta del sartén cogida con la mano? ¿Por qué conmigo? ¿Por qué con el hijo del soldador?

SC: ¿Te tratan mal? ¿Dónde?

RR: En Facebook, un tal Lumpen escribió no sé qué cosa ahí de unos cuadros míos, y cómo la gente me ha dicho cosas, compadre. Yo que defendí la dignidad de este pueblo a “capa y espada” hasta en la mismísima ONU. La gente me ha tirao con tó. Y la verdad, Siro, tú lo sabes, el que fachó e inventó, no fui yo, fue mi esposa.

SC: Fuiste muy débil con ella.

RR: Fui débil con ella, coño, con tan buenos maestros que tuve yo.

SC: Igual no debería preocuparte, eres un tipo exitoso, tienes dos restaurantes, tienes toda una carrera pictórica por delante, ¿de qué te quejas? 

RR: Quejas no tengo, … yo no sé decirte, si yo sé lo que es una queja. Yo no solía quejarme, y ahora menos. Pero eso que publicó El Lumpen… Siro, ¿de dónde ese tipo saca esos datos? ¡No sé como supo que mi Boy in the Stripped Pijama cuesta $46.000 dólares. O eso no, dime, tú que conoces a todo el mundo, ¿cómo ese tipo supo que para esa obra yo conté con Ricardo Alarcón como modelo?

SC: A mí eso no me preocupa; me preocupa más bien que hayas subido a Alarcón a un pedestal y lo hayas desnudado.

RR: Al pobre le sucedió todo lo contrario. Nada de subirlo a nada. Lo desnudaron primero y luego lo bajaron del pedestal. Coño, Siro, ¡¿cómo se te ocurre pensar que yo iba a desnudar a Alarcón?! 

SC: Chico, en las películas los pintores desnudan a los modelos y a “las modelas” y les ponen hasta una manzana madura en la mano. Bueno, no sé si aquí en Cuba será distinto.

RR: ¡Déjate de maduradas conmigo! Mi arte es otra cosa, aunque bien sé que no soy un Picasso. No sé si has leído las reseñas que me han hecho. Comparan mi obra con los grandes. De hecho, dicen que he logrado imbricar en mis naturalezas muertas a las obras de Amelia con Fidelio Ponce, que mis búcaros tienen vida.

SC: ¿Compadre, no te estarán engañando? A mí Adelaida de Juan, lo que me enseñó de Fidelio Ponce es que más bien pintaba gente que se estaba muriendo, o al menos, estaban todos destimbalados. Por cierto, ¡genial eso de Esteban Lazo como La maja desnuda!

RR: Yo lo titulé, El Majá vestido. De hecho, ese no es el cuadro que quería hacer con él. Estuve pensando en algo de Da Vinci, pero al final, me decidí por Goya. No sé, dicen que si es tiene que ser bueno, por eso me decanté por el pintor español.

SC: En el arte eso es relativo. Dime, adelántame, ¿a quién usarás para hacer algo inspirado en Kandinsky?

RR: Para Kandinsky no tengo a nadie, pero tengo a Carlos Lage ya convencido para un cuadro de Pollock. Pobre Carlos, se cagó todo cuando lo trabaron, a él y a Felipito. Formó un chisporreteo de mierda…

SC: ¡Qué idea tan genial, Robe! Pollock… Lage… pero a ver ¿se robaron tus cuadros en México? ¿quién, cómo, por qué?

RR: Un pinche cabrón ahí. Se llevó aparte de esos que te mencioné… mira se llevó uno que hice de la última reunión de la Asamblea Nacional, y con Lazo también haciendo uso de la palabra… lo titulé “La jungla“, como el cuadro de Lam.

SC: ¿Y con Raúl Castro hiciste alguno?

RR: Tengo pensado terminar uno que ya empecé; debo terminarlo para el 2018, creo. Lo titularé “La Silla”. Siro, Lam es una presencia objetiva en mis pinceles.

SC: Chico, yo lo que quiero preguntarte… dime, ¿qué fue lo que pasó en tu carrera política? Nunca hablamos de ese tema, pero han transcurrido muchos años. Yo creo que deberías contarme y así cerrar esa herida; ese duelo.

RR: Siro, amigo… ¡las mieles del poder me corrompieron! Es mi culpa y lo reconozco; pero coño, la verdad es que yo nunca vi un camino claro. Fidel era mi guía, mi faro, pero un día me apagó la luz. Y reventé como una bombilla.

SC: Tú solo no. Chico, ¡todo el que pasó por ese puesto explotó como Cafunga! ¿Qué es eso? ¿Brujería? Tú, Lage, Felipe, Vicky, Luis Orlando, Aldana… ¡qué coño fue eso! ¿Qué les pasó? ¿Una estrategia? A ver, ¿cuál era la estrategia de Uds. ahí, al mando de la UJC?

RR: Si tú ahora me preguntas Siro, ¿cuál era la estrategia, cuál era el camino a seguir? yo debería contestarte con absoluta franqueza que yo mismo no lo tenía claro.

SC: ¡Han pasado tantos años!

RR: Lo único concreto que yo sabía era que, había que tener al enemigo del norte en jaque perenne, y que cualquier problema teníamos la obligación de achacárselo al bloqueo. “Tira pa´lante con el Comandante” era la frase. ¿Qué es lo que estaba delante? Nuestros enemigos del norte. Y digo estaba, porque ahora no son nuestros enemigos, sino, nuestros vecinos.

SC: Cómo cambian los tiempos… oye, pido ya ¿no?

RR: ¿Pedir? Ah no, aquí en este Paladar…

SC: ¿Es a la carta?

RR: A la carta sí, pero dirigido… tú sabes, para no perder la costumbre. Para no perder la costumbre.

 

 

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8 comentarios en “Robertico Robaina: “Siro, Fidel era mi guía, mi faro, pero un día me apagó la luz”

  1. nada sigue picando cebolla y echando comino ,porque tu no sabes mas nada que te utilizaron se te ve en la carita los deseos de ganarte la silla sagrada pero es hereditario y tu no eres de esa sangre

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  2. NO me importa, a llorar a casa de tu miliciana y federada madre, sinvergüenza, y que pena , que tu faro, tu guía , tu líder, además de apagarte la luz, no te quitó la escalera ,HIJO DE LA GRAN PUTA, MIERDA, ESCARABAJO ESTERCOLERO, CHIVATO, ESBIRRO, GRANUJA, SUBHUMANO, !!!

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  3. NINGUNA COMPACION POR HP QUE BASTATE EXCREMENTO QUE HABLABA Y BASTANTE QUE ROBO., NUNCA LE IMPORTO CUBA NI COMO VIVIAN LOS CUBANOS. FUE EL PEOR MINISTRO, EL MAS DESCARADO OPORTUNISTA . QUE SE FASTIDIE. AHORA APLAUDO AL DINOSARIO.

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  4. Napoleón al salir de Rusia sin la firma de su victoria, exclamó: “De lo sublime a lo ridículo, no hay más que un paso”. Quienes nos olvidamos de las verdades históricas cometemos los mismos errores del pasado.

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  5. Creo q lo unico bueno q tiene el castrismo es q es mas despiadado con quienes mas se le humillan.
    Robaina no recibiò mas que lo q merecia, mientras todo un pais sucumbìa en la mas espantoza miseria, mientras miles de cubanos morìan en alta mar intentando escapar y otros miles mas languidecian en las mazmorras, èl a golpes de mucha lengua, le pulìa las botas al Zar caribeño.
    Ahora, ahora q siga recogiendo de esa cosecha q tan afanosamente sembrò!!!

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