Juan Manuel Cao: “Hemos tenido que poner orden en El Espejo. Ahora solo queremos infoactivistas”

Este viaje al LASA 2015, en Puerto Rico, me ha traído una vez más de vuelta a Miami.

Me hubiese gustado haber volado desde La Habana hasta San Juan directico… en realidad el traqueteo en los aeropuertos a veces se vuelve tenebroso, pero decía mi tía Eustiquia, que “no hay mal que por bien no venga” y encontrarme en la ciudad de Miami, de tránsito por par de días para ir a la tierra borinqueña, me ha traído una grata sorpresa: encontrarme con uno de mis ídolos. ¿De quién les hablo? Pues nada más y nada menos que de Juan Manuel Cao. Un tipo plantado, arrecho – como dirían los venezolanos a quienes tanto él ama desde el 1998 – alguien que un día dijo ¡hasta aquí! y cogió caminito del Guaimaral.

 Yo siempre lo admiré, desde cuando él a capella cantaba una tras otra canciones de Silvio Rodríguez en el Malecón. Recuerdo que entre “Oh Melancolía“, “Unicornio“, su voz grave, sus casi 1.80 de estatura y su cara dura, no había jevita que se le resistiera. Yo lo admiraba en siencio, tanto como Shaolín admiraba a su maestro. Cada vez que yo me trababa metiéndole muela a una jevita le decía: “Ayúdame, Obi-wan Kenobi, eres nuestra única esperanza” y Cao venía con su guitarrita, tiraba 3 o 4 boleros presidiarios de Contreras, y si la ninfa se mostraba farruca jugábamos al Capitán Cebollita.

Recordando todo esto, mientras se acercaba a mí, quedé mudo… fue cuando esta entrevista comenzó al revés. 

el espejoJuan Manuel Cao: “Siroooo, mi hermano, ¡cuánto tiempo sin vernos!”

Siro Cuartel: (con lágrimas de emoción) Coño, Obi-wan Kenobi… digo, Cao, …¡muñecón! No te veía desde… sabes, ¡me gradué de periodista! 

JMC: (Abrazándome) Yo no, pero lo ejerzo, que al final es lo mismo. Claro, yo soy mejor periodista que tú. Vivo en libertad… tú no. ¿Ves? ¡Cuanta diferencia!

SC: Cierto cierto… pero a mí me lo publican todo. Tengo mi blog, no gano un kilo, pero me leen bastante. Coño mi hermanito… si te hago una entrevista la pego al techo. ¿Puedo entrevistarte? 

JMC: Claro, chico… no faltaba más. Dispara que aquí no hay miedo. Después de la trastá que me hizo Francis del Río en pleno programa de El Espejo,  y en vivo ya nada puede ser peor. Venga, ¿cuál es la primera pregunta?

SC: Pudiéramos empezar por ahí mismo. En esos días estabas muy embulladito. Carcassés te había dado motivos… de pronto trajiste a Interactivo, y Francis te la aplicó. 

JMC: ¡Qué mierda compadre! Un tipo que hasta es medio familia mía. Yo que pensaba dar el palo con Robertico… de pronto algo me dijo que aquello iba a terminar mal: Carcassés no me respondía lo que yo quería, entonces brinqué para del Río, esperando un poco de solidaridad y ¡fue peor! con esa rima barata, hablando de los cinco héroes… fula fula ¡#no sirvió!

SC: Se cebaron contigo, compadre… Iroel, Lagarde,… tenías – bien lo recuerdo – una carita de cumpleaños del carajo cuando empezaron Robertico y Vanito con el tumbao´… todo iba bien, hasta que Francis cogió el micrófono. Entonces tu rostro cambió tanto. Yo lo vi allá, en “el paquete”… me dio tanta pena ver tu cara… pensé – te lo juro – que del tiro, tendrías que pedir Food Stamps  

La carita de cumpleaños de Cao antes que Francis le metiera la puñalá

JMC: No me gusta ser trending topic… pero esos días fueron terribles. Ese hombre pidiéndome que no le hablara de política y de pronto aquella puñalada trapera. Por suerte yo tengo un prestigio bien ganado en la contienda… Coño, Siro, háblame de otra cosa, que eso me trae malos recuerdos.

La cara que puso Cao después que Francis le metiera la puñalá

Siro: Conociste a una mulata bella, que tiene una voz divina… Laritza Bacallao. 

JMC: ¡Tá dura la mulatica esa! ¡Yo loquito por sonarle los tambores! Pero… mira, esa también se puso revencúa. No quiero recordar ese suceso. Habláme de…

SC: Hablemos de Panamá… 

JMC: ¡Gran experiencia! Cubrir en vivo y en directo el incidente en el Parque Porras… todo iba bien, hasta que se aparecieron los revoltosos.

Siro: ¿Antúnez y su tropa? 

JMC: No, chico, los otros… qué Antúnez ni Antúnez. Los otros… había uno con una banderita que se puso pesaíto, yo pensé que me iba a meter con aquel palo por la cabeza. Por suerte teníamos un taxi esperándonos. Estaban peligrosos… por poco cojo mi golpetazo también. Suerte que anduve piano… ¡ah! y los zapatos Ferragamo que tenía. ¡Hijos de p… castristas!

Siro: Se puso fea la cosa… lo único que faltó fue que volaran las sillas. 

JMC: Hubo de todo. Maguachis, par de nocaos, un grandulón corriendo… otro que no tiró ni una escupía… un show lamentable, es la verdad. ¡Y todo delante del apóstol! Otro suceso desagradable… háblame de otra cosa compadre.

Siro: Coño, Cao, mi hermano, a este paso… ¿de qué vamos a hablar? ¡Y eso que estamos en Miami! 

JMC: Chico, es que son sucesos desagradables… a ver, ¿no puedes hacerme una entrevista más complaciente? Algo más… ¿de la nostalgia?

Siro: ¿De cuando eras matarife? 

JMC: ¡Asere…! ¡¿tú también te creíste esa patraña?! 

Siro: Compadre, yo no supe bien… pero sí recuerdo que tú siempre tenías la carita rosadita, mientras nosotros la teníamos blanquita como … ¡de huevo! 

JMC: Génetica, Siro, genética… ¡yo vine a conocer lo que era la carne de res aquí en Miami! Pero el régimen se ha empeñado en difamar sobre mi adolescencia opositora.

Siro: Bien… ¡esto no me está gustando, fíjate! pero bien… a ver, hablemos más del periodismo técnico. La gente dice – y yo tengo mis buenas fuentes – que desde que sacaste a Camilo del programa de El Espejo, y desde que dejaste de pagarle 150 cujes a los invitados, el rating del programa ha bajado. 

JMC ¡Falso también! ¡Por ahí hay unos programas con unos números altísimos! No sé quién te ha dicho semejantes mentiras. La realidad…

Siro: La realidad es que últimamente el programa se te ha vuelto chancletero. Ya lo único que te falta es traer a un vendedor de durofríos a que te hable de las relaciones Cuba-USA. 

JMC. Debo confesarte que la cosa se puso mala en El Espejo. Quisimos “subir”, logramos incluso traer invitados de lujo al programa, tipos volaos, muy conocedores de cada tema, pero muy… “postalitas” queriéndose coger el show para ellos. ¡Ni que fueran Víctor Mesa! Tuve que poner cierto orden. ¡A todos los mandé a freír tusas! Ahora estoy por una onda más light, menos problemática, más “manipulable”… hemos apostado por el infoactivismo. ¡Si vieras qué contentos se ponen estos chicos cuando los traigo al programa! ¡Cómo les gusta darse a conocer! Son gente que vive en las redes sociales, opinando de la chiva, de la jardinera y de los cinco pesos… los traigo, los maquillo un poco, Clarita me les lee la cuartilla… y hago un programa de puta madre.

 SC: ¡De plácemes… como Amaury Pérez! 

JMC: ¡No me compares con ese! Tampoco así…

SC: Entonces de modo general te sientes satisfecho con lo que estás logrando. 

JMC: ¡Claro! Ahora ya no hay más broncas. El único medio atravesadito es uno nuevo que traje, Elay, pero en el fondo ese también está por lo mismo. ¡Él lo ha dicho! ¡Todos estamos en contra de los Castros! Incluso, ahora anda medio enamorao´ de la rubia bonitilla… de Anita. Ella tiene buenas herramientas para tenerlo controlado. ¡Si vieras fuera de cámara como se babea por ella!

SC: Entonces… ¿es El Espejo – el actual Espejo – un programa donde entre los panelistas existe un pensamiento homogéneo? 

JMC: Hay que andar con pies de plomo con lo que uno dice u opina. Te relajas… y te meten el dedo. Yo tengo un guión que cumplir, unos frijoles que comprar… ¡Esto es Miami, Siro! Esto no es Nueva York, ni California…

SC: Entonces es como una versión “miamense” de la Mesa Redonda. ¿No? 

JMC: No sabría decirte… pero sí puedo comentarte que… ¡me siento satisfecho cuando termino! No me sube la presión, no me sofoco…

SC: Ya entiendo… el periodismo en Miami no es un periodismo “a lo americano….” 

JMC: Es que hay que entrar por el aro, Siro… aquí si quieres triunfar en el periodismo tienes que entrar por el aro. A la larga o a la corta.

Siro:  Igualito que allá… ¡Coño, si me parece estar oyendo a Alfonsito! 

JMC: Mira, Siro, no me hables más de El Espejo y del Periodismo en Miami. ¡Háblame de otra cosa!

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2 comentarios en “Juan Manuel Cao: “Hemos tenido que poner orden en El Espejo. Ahora solo queremos infoactivistas”

  1. Mi hombre es Pedro Perez.
    Nos fuimos de Cuba en el mismo año ( 1986), fuimos para Panama..
    Recuerdo Cuando bajando por el Almendares ( creo que veaniamos de la oficoda) , me dijiste que fuiste preso ,que eras periodista y me contaste todo lo que havias sufrido en nuestro pais por culpa de esa dictadura,
    Te felicito por seguir combatiendo contra tiraniia , igual hago yo.
    Mi email es Peterp619@aol.com
    CUBA PRIMERO.

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