Sandokan: “Mi amor por Cuba viene desde hace muchísimo tiempo.”

Kabir Bedi, aquel que fuera uno de los héroes cinematográficos de mi infancia, quizás junto a Bruce Lee los dos preferidos del público cubano, se encuentra de visita en la Habana, Cuba. En una improvisada conferencia de prensa en el Lobby del Hotel Nacional, donde se encontraba accedió a darnos una entrevista.

“Breve porque me voy para el Latino. Quiero ver a unos Tigres y unos Leones que me dijeron…”

Y así comenzó el diálogo, hablándole sobre aquellas hazañas. Sus peleas contra las fieras, sus innumerables carreras a jungla traviesa.

“Me encanta la comida, la alegría de los cubanos, soy feliz por estar acá”, agregó Bedi, nacido en Bombay el 16 de enero de 1946.

Siro: Sandokan… permíteme llamarte así…. Has llegado al fin a Cuba, un pueblo que te quiere mucho, aunque una gran parte de los que te querían se han largado del país, otros han muerto, y muchos tienen Alzheimer, pero ¡eres queridísimo! … ¿Cómo te sientes al respecto?

Sandokan: Ya me han hablado sobre eso… me han hablado. Hace años que estaba por venir, pero mi amigo Oscar de León me dijo – allá por los años 80 – “no vayas, que te dan mucho cable, pero después te vas a buscar tremenda tángana”

Siro: A Oscar le fue muy bien aquí, no sé por qué….

Sandokan: Sí, sí, aquí le fue bien… donde no le fue bien fue en otro lugar después. Mi personaje era un poco complicado en ese entonces. Era una persona que luchaba contra el colonialismo. A nadie le gusta el colonialismo y la esclavitud, pero los cubanos – según me dijeron en aquel momento – me asociaban a mí en la lucha contra el imperialismo. Mi barba, además… sinceramente, no hallé prudente venir a Cuba. Una lástima, en aquel entonces era joven y soltero.

Siro: Esos ojos tuyos, esa mirada penetrante, esa barba siempre cuidada, tu valor a toda prueba… aquí hubieses conquistado hasta el corazón más duro… estoy pensando en Benchi Siromajova, Maria Elena Pena, Lucia Altieri, ¡Juana Bacallao!…

Sandokan: No soy tonto, yo era muy adorado en el mundo entero. Y eso que nunca hice desnudos. Si yo llego a hacer algún desnudo como José Wilker, el brasileño, oye… no hubiera podido salir ni por el Mar de Java. En mi infancia me decían Kabir Kabilla. Tuve una novia en la Universidad que le decían “La Maga” … pero así, sin desnudos, con mucha ropa, tras muchos días sin bañarme y maloliente donde quiera que llegaba era sensación. Ha pasado mucho tiempo, pero aun conservo algo del dinero que me gané haciendo películas.

Siro: Cuéntanos…. ¿cómo era que trepabas tan fácil a los árboles? ¿Cómo podías matar a tantos y no recibir un rasguño? ¿Cómo eran tan tontos aquellos a quienes enfrentabas? ¿Cómo podías lidiar con las fieras?

Sandokan: Sabrás que mi amor por Cuba viene de eso que me hablas. Para las escenas de trepar en los árboles, usábamos a un doble, un chico cubano, que había sido desmochador de palmas. Él era mi doble… una vez encaramado él, parábamos la filmación y yo me subía por una escalera. Recuerdo algo… cada vez que él iba a subir decía: “cafunga” Ayer pregunté aquí y me explicaron el significado de esa palabra.

Siro: ¿Lo usaban también para la escena con los animales a este… recuerdas su nombre?

Sandokan: No, lo de él era trepar en las matas. Para las escenas con animales usábamos un señor que era maestro normalista mexicano. Con las escenas de tiros y ese… bueno, a cada rato matábamos a un doble sin querer. Eso sí, le garantizábamos un entierro decente.

Siro: Nunca hubiera imaginado…

Sandokan: Pero no sé por qué dices que yo no recibía heridas… menos heridas recibió Elpidio Valdés y…para lucir tontos, o hacer lucir como tontos… ¡esos soldados españoles de vuestros animados son la ostia!

Siro: Alguna vez has sentido deseos de volver a filmar esas películas…

Sandokán: Bueno, deseos he sentido, pero ya tengo una artrosis en la rodilla que ni la glucosamina ni el condriotin me hacen nada. Ya no puedo ni dar un brinco si me ganara la loto. Han pasado muchos años.

Siro: Pero sospecho que digamos, en algún momento, quizás hace tiempo que no visites una jungla, y te hayas visto en una locación similar.

Sandokan: Sí, hace unos días cuando entré por el aeropuerto. ¡Ahí sí que hay fieras! Sentí deseos de ponerme el turbante, sacar mi cimitarra y arrancarle la cabeza a unos cuantos. ¡Qué descarados son en esa aduana!

Siro: Realmente es una lástima que…

Sandokan: Todo se calmó al final… vino un alto oficial, y me dijo que por favor, que entendiera, que yo que había protagonizado tantas batallas… que ellos eran como yo, luchadores. Así me dijo, que sintiera algo por ellos, que eran “hermanos de lucha también” Me sentí hasta ridículo protestando por la laptop, el Xbox, y los dos celulares que me quitaron.

Siro: Boberias… para un millonario como tú.

Sandokan: Por cierto, hablando de eso… ayer me encontré aquí con un millonario.

Siro: ¿Un hijo de papá?

Sandokan: No, un ex operador de combinadas que ahora es tabaquero. Todo muy bonito, muy original. En la fábrica que visité tenían todo como si fuera una fábrica del siglo XVIII o XIX, aunque los trabajadores estaban un poco contrariados.

Siro: ¿Y eso por qué?

Sandokan: Les habían cambiado al lector de ellos,… al original, y habían traído a un locutor de la TV, de un bigotón grande, que apenas se le veía la boca, pero mira… tenía buena dicción. Muy apasionado leyendo

Siro: ¿Alguna novela?

Sandokan: No me pareció, más bien parecían noticias. Aunque él les daba cierto toque novelesco a la lectura.

Siro: ¿Algún otro lugar que pienses visitar?

Sandokan: Narayanaswami Srinivasan, Presidente de la Federación de Cricket de la India, me pidió buscara un par de buenos locutores ahí en la redacción deportiva del ICRT. Lo haríamos todo a través de un convenio deportivo cultural. La verdad es que a mi país no le ha ido muy bien últimamente en los torneos que se han efectuado, y necesitamos locutores que a pesar de cualquier derrota, puedan transmitir otros sentimientos a nuestro pueblo. Por ejemplo, que si anotamos una carrera, tal parezca que ganamos el juego. ¿Entiendes?

Siro: Te quería preguntar antes de terminar… ¿viste a Naomi Campbell?

Sandokan: Si hace unos días,… formó tremendo desmadre … yo la vi, parecía una pantera. Me llamaron y todo para que la calmara dada mi experiencia… pero estoy fuera de training, yo antes miraba a las fieras fijamente y las domaba, pero que va, no quise arriesgarme. ¡Yo pensé que yo era la fiera…pero no!

Siro: Y a Paris Hilton, ¿la viste?

Sandokan: Esa niña es adorable cuando está sobria… pero cuando se mete par de buches, se pone letal. Va y se me tira encima y yo con mi artrosis y mi bombita imagínate… ¡tú sabes lo que sería morir en La Habana!

El artista, convertido en una estrella de Bollywood durante los últimos años con más de 60 películas, conquistó múltiples audiencias en Europa, América, Asia y África.

“Puedo hablar un poquito de español. Quisiera trabajar en alguna película. En la India conocí  a la actriz cubana Alina Rodríguez”, nos dijo al despedirse.

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